En 2010, Peter Dering realizó un viaje de cuatro meses alrededor del mundo. En su viaje, Peter aprendió que llevar consigo una cámara grande y bonita es en realidad un verdadero dolor de cabeza. Regresó a su apartamento de San Francisco e hizo lo que haría cualquier persona responsable: dejó su trabajo y pasó 10 meses diseñando meticulosamente un pequeño dispositivo que haría que llevar y usar una cámara fuera un placer absoluto.

En Peak Design, diseñamos productos para resolver problemas, crear deleite, lucir bien, resistir las modas, atraer globalmente, envejecer con gracia, considerar cada material y detalle, y tener un impacto disruptivo mínimo en las personas y el planeta, tanto en su creación como en su envío. Para alcanzar esos fines, repetimos incansablemente. Y a la gente parece gustarle.