La luz butterfly o mariposa es uno de los esquemas de iluminación más clásicos en retrato. Se reconoce por la pequeña sombra que aparece justo debajo de la nariz, con forma parecida a una mariposa, y por la manera en la que estiliza el rostro, resalta los pómulos y aporta una imagen más limpia, elegante y favorecedora.
Es una iluminación muy utilizada en retrato beauty, editorial, moda, retrato femenino, fotografía corporativa cuidada y vídeo, aunque también puede funcionar muy bien en otros estilos si se controla correctamente la altura de la luz, el relleno y el contraste.

En esta guía verás cómo hacer luz butterfly o mariposa en retrato paso a paso, qué material necesitas, qué modificadores funcionan mejor y cómo cambian los resultados según el ratio de luz y la cantidad de relleno. Si quieres situar este esquema dentro de una visión más amplia, te conviene partir del artículo pilar sobre tipos de iluminación para retrato. Y si además quieres mejorar cómo encuadras este tipo de retrato, también puede ayudarte esta guía sobre tipos de planos en fotografía.
Resumen rápido de la luz butterfly o mariposa
- Luz principal centrada: colocada frente al sujeto.
- Altura elevada: ligeramente por encima de los ojos.
- Inclinación hacia abajo: para formar la sombra bajo la nariz.
- Reflector o segunda luz opcional: para suavizar sombras bajo barbilla y ojos.
- Ratio bajo: retrato más suave y beauty.
- Ratio alto: retrato más contrastado y editorial.
Qué es la luz butterfly y cómo reconocerla
La luz butterfly, también llamada luz mariposa, es un esquema en el que la fuente principal se coloca frontal y algo elevada respecto al sujeto. Esa posición genera una sombra pequeña y centrada justo debajo de la nariz, que recuerda a la forma de una mariposa.

El patrón se reconoce porque el rostro queda bastante equilibrado a ambos lados, con un modelado suave en pómulos, mentón y frente, pero sin la lateralidad tan marcada de otros esquemas como Rembrandt o split. Si la sombra de la nariz se alarga demasiado, la luz está demasiado alta. Si casi desaparece, la luz está demasiado frontal o demasiado baja.
Qué transmite la luz butterfly en retrato
La luz butterfly suele transmitir una imagen más limpia, elegante, estilizada y glamourosa que otros esquemas de retrato. Favorece especialmente cuando quieres destacar pómulos, definir la línea de la mandíbula y conseguir un retrato más pulido, con menos sensación de dramatismo lateral.
Por eso funciona muy bien en retrato beauty, moda, retrato editorial, fotografía corporativa cuidada y sesiones en las que buscas una estética más refinada. Si quieres comparar este patrón con otros esquemas de retrato, puede venirte bien esta guía sobre tipos de iluminación para retrato. Y si buscas un esquema con más volumen lateral y más dramatismo, puedes contrastarlo con esta guía de luz Rembrandt en retrato.
Cómo hacer luz butterfly paso a paso
La forma más sencilla de hacer luz butterfly es trabajar con una sola luz principal centrada y, si hace falta, añadir después un reflector o una luz de relleno muy suave bajo el rostro.


Colocación básica de la luz
- Coloca la luz frente al sujeto, alineada con la cámara o muy ligeramente desplazada.
- Eleva la fuente por encima de la línea de los ojos.
- Inclínala hacia abajo hasta que aparezca la sombra pequeña bajo la nariz.
- Afina la altura hasta que la sombra quede limpia y no demasiado larga.
La clave está en encontrar el equilibrio: si la luz sube demasiado, se marcan demasiado las cuencas de los ojos y la sombra de la nariz cae en exceso. Si está demasiado baja, el patrón pierde su forma característica y el rostro se aplana.
Distancia entre la luz y el sujeto
La distancia modifica mucho el resultado. Si acercas la luz, se vuelve relativamente más suave y envolvente. Si la alejas, aumenta la dureza y el contraste. Para un resultado beauty o retrato clásico, suele funcionar muy bien una distancia moderada con modificador amplio y controlado.
Posición del sujeto respecto al fondo
Conviene separar al sujeto del fondo para evitar sombras poco estéticas y reducir rebotes innecesarios. Esa separación ayuda además a que el retrato tenga más limpieza visual y a controlar mejor la relación entre sujeto, fondo y relleno.
Esquema de luz butterfly: colocación básica
Visto de forma simple, el esquema butterfly se resume así: luz principal frontal y elevada, cámara frente al sujeto y reflector opcional en la zona baja para abrir las sombras bajo barbilla, labios y ojos.
- Sujeto: de frente o con un giro muy sutil.
- Luz principal: centrada, ligeramente por encima de los ojos e inclinada hacia abajo.
- Cámara: situada frente al sujeto.
- Reflector opcional: debajo del rostro para suavizar sombras y reforzar el look beauty.
- Fondo: separado del sujeto para evitar sombras y controlar mejor la escena.
Qué material necesitas para hacer luz butterfly
La luz butterfly no exige un equipo complejo, pero sí conviene trabajar con una fuente de luz estable, un buen modificador y accesorios que te permitan controlar mejor la altura, el contraste y la suavidad de las sombras. Si necesitas revisar opciones generales, puedes ver la categoría de modificadores de luz.
Equipo básico
- Una cámara con un buen objetivo para retrato.
- Un flash de estudio o un flash portátil.
- Un modificador de luz, preferiblemente softbox, beauty dish o una fuente amplia y controlada.
- Un pie de estudio estable.
- Un fondo sencillo si quieres aislar mejor al sujeto.
Accesorios que ayudan mucho
- Un reflector blanco o plata bajo el rostro para abrir sombras.
- Un beauty dish con difusor si buscas una estética más beauty o editorial.
- Un grid si quieres contener mejor el derrame de luz.
- Un trípode si quieres mantener el encuadre fijo o repetir la toma con precisión.
Si vas a trabajar este esquema con frecuencia, también puede ser útil contar con distintos fondos y con accesorios de vídeo y cine si además grabas contenido o documentas el set.
Qué modificador usar para hacer luz butterfly
En luz butterfly, el modificador cambia mucho el resultado final: puede darte una luz más suave y envolvente, un retrato beauty más limpio o un acabado con más contraste y definición según el tipo de fuente que utilices

Beauty dish
Es uno de los modificadores más clásicos para luz butterfly. Da una luz con carácter, definición y un modelado muy favorecedor en rostro y pómulos. Suele ser una de las mejores opciones si buscas retrato beauty o editorial. Aquí puedes ver la categoría de beauty dishes.
Softbox
Es una opción muy segura y versátil. Si el softbox tiene un tamaño medio o grande, permite conseguir una butterfly más suave, con mejor transición de sombras y un acabado muy limpio. Si quieres profundizar, puedes revisar la categoría de softboxes.
Paraguas
Puede funcionar, pero controla peor la dirección y el derrame. Para aprender o trabajar en situaciones sencillas puede servir, aunque normalmente ofrece menos precisión que un softbox o un beauty dish.
Luz más dura o reflector directo
Si buscas una butterfly más contrastada y más fashion, también puedes trabajar con una fuente más dura. En ese caso se marcarán más los rasgos, la textura y la sombra bajo nariz y barbilla.
Cómo afectan los ratios de luz a la intensidad del resultado
En luz butterfly, el ratio de luz influye mucho en cómo se percibe el retrato. El patrón puede seguir siendo el mismo, pero el resultado puede ir desde un acabado muy suave y beauty hasta una imagen más contrastada y editorial.

Dicho de forma sencilla, el ratio marca la diferencia entre la zona iluminada y la zona en sombra, especialmente bajo pómulos, barbilla, cuello y cuencas de los ojos. Cuanto mayor sea esa diferencia, más contraste y más intensidad tendrá el retrato.
Ratio 2:1
Con un ratio aproximado de 2:1, la iluminación se percibe muy suave, limpia y abierta. Es ideal cuando quieres un retrato más amable, beauty o comercial, con sombras poco invasivas y una piel visualmente más uniforme.
Es una opción muy buena para:
- retrato beauty
- fotografía social
- retrato femenino suave
- imagen corporativa limpia
Ratio 4:1
Con un ratio de 4:1, la butterfly sigue siendo elegante, pero gana más modelado y más presencia. La sombra bajo nariz, mentón y mejillas se define mejor y el retrato resulta más sólido visualmente.
Suele funcionar muy bien en:
- retrato editorial
- retrato clásico
- retrato corporativo con más personalidad
- sesiones de moda y beauty con más contraste
Ratio 8:1
Con un ratio de 8:1, el retrato se vuelve mucho más intenso. La sombra gana peso y el modelado se hace más agresivo, sin llegar a parecer lateral como en Rembrandt o split, pero sí con más dramatismo.
Puede funcionar especialmente bien en:
- retrato editorial contrastado
- beauty con más carácter
- retrato artístico
- escenas de moda con una estética más marcada
Cómo modificar el ratio en la práctica
- Acercando un reflector bajo el rostro: reduces contraste y suavizas sombras.
- Alejando el reflector o retirándolo: aumentas intensidad.
- Añadiendo una luz de relleno suave: abres las sombras de forma más controlada.
- Usando una fuente más grande: consigues una transición más suave.
- Usando una fuente más pequeña o más dura: aumentas definición y contraste.
Comparativa visual entre ratio 2:1, 4:1 y 8:1
La comparación entre ratios 2:1, 4:1 y 8:1 permite ver de un vistazo cómo cambia la intensidad del retrato butterfly, desde un resultado más suave hasta otro mucho más contrastado.
- 2:1: retrato más suave, limpio y beauty.
- 4:1: retrato equilibrado, con modelado más evidente.
- 8:1: retrato más intenso y con mayor contraste.
Cómo adaptar la luz butterfly a piel oscura o negra
La luz butterfly puede funcionar muy bien en retrato de personas con piel oscura o negra, porque ayuda a resaltar pómulos, estructura facial y brillo natural de la piel. No hace falta asumir que siempre se necesita más potencia de flash, pero sí conviene exponer con intención y revisar bien cómo se comportan las luces y las sombras en el rostro.

En estos casos, lo más importante es evitar una subexposición involuntaria. La cámara o el exposímetro pueden tender a llevar la escena hacia un tono medio, así que conviene comprobar el resultado en pantalla, revisar el histograma y ajustar la exposición según el efecto real que buscas.
- Revisa la exposición del rostro: no des por buena la primera medición sin comprobar detalle en piel y ojos.
- Controla la sombra bajo la nariz: si el contraste es excesivo, puedes suavizarlo con un reflector inferior.
- Vigila los brillos: frente, nariz, pómulos y labios pueden dar una textura muy bonita si la luz está bien colocada.
- Separa bien al sujeto del fondo: esto ayuda mucho a mantener volumen y presencia en retratos sobre fondos oscuros o neutros.
- Ajusta la potencia si hace falta: no por regla general, sino cuando necesites levantar la exposición o controlar mejor la relación entre luz principal y relleno.
Como punto práctico, una luz butterfly con reflector inferior suave o con un ratio contenido puede funcionar muy bien cuando buscas mantener detalle, contraste agradable y una buena separación facial sin endurecer demasiado el retrato.
Cómo hacer luz butterfly en casa
La luz butterfly se puede practicar perfectamente en una habitación pequeña. No hace falta un gran estudio, pero sí conviene vigilar la altura de la luz y controlar el relleno de las paredes claras. Si ese es tu caso, te conviene leer también esta guía sobre softbox para retrato en habitación pequeña.

- Coloca al sujeto frente a un fondo sencillo.
- Usa una sola fuente frontal ligeramente elevada.
- Añade un reflector bajo el rostro si quieres suavizar sombras.
- Revisa que la sombra bajo la nariz sea pequeña y centrada.
Si la habitación es pequeña y rebota demasiada luz, el patrón seguirá existiendo, pero perderá contraste. En ese caso conviene alejar el reflector, contener la fuente o controlar mejor los rebotes del entorno.
Errores comunes al hacer luz butterfly

- Luz demasiado baja: desaparece la sombra característica bajo la nariz.
- Luz demasiado alta: se hunden demasiado ojos y sombras faciales.
- Exceso de relleno: el patrón pierde definición y el retrato se aplana.
- Sujeto demasiado cerca del fondo: aparecen sombras o rebotes poco favorecedores.
- No controlar el ángulo del rostro: pequeños giros cambian mucho el resultado.
Cuándo usar la luz butterfly en retrato
La luz butterfly es especialmente interesante cuando buscas:
- resaltar pómulos y estilizar el rostro
- crear una imagen limpia y elegante
- trabajar retratos beauty, moda o editoriales
- mantener una iluminación frontal con modelado sutil
- conseguir un retrato atractivo con un esquema sencillo
No siempre será la mejor opción para todo. Si buscas mucho dramatismo lateral o una narrativa más intensa, quizá encajen mejor otros patrones como Rembrandt o split. Pero para retrato beauty y retrato clásico favorecedor, es uno de los esquemas más útiles.
Equipo mínimo, equipo recomendado y equipo pro para luz butterfly

Equipo mínimo
- 1 flash portátil o de estudio
- 1 softbox o paraguas traslúcido
- 1 pie de estudio
- 1 reflector sencillo
- 1 fondo neutro básico
Este nivel es suficiente para aprender el esquema y empezar a entender cómo afectan la altura, el relleno y el modificador al resultado final.
Equipo recomendado
- 1 flash con potencia estable y control preciso
- 1 beauty dish o softbox mediano
- 1 reflector de calidad
- 1 grid o difusor adicional según el estilo
- 1 fondo limpio de retrato
- 1 trípode si quieres máxima consistencia en encuadre
Este sería el punto más equilibrado para la mayoría de usuarios que buscan un resultado más serio y repetible.
Equipo pro
- flash o cabezal con control fino de potencia y reciclado rápido
- varios modificadores según estilo beauty o editorial
- reflectores y paneles de control de luz
- segunda luz opcional para fondo o pelo
- fondos variados
- soportes y accesorios para repetir el set con precisión
Este nivel está pensado para retrato profesional, sesiones beauty, editorial y producción comercial donde necesitas más control y más consistencia.
Preguntas frecuentes sobre luz butterfly o mariposa

¿Qué es la luz butterfly en fotografía?
Es un esquema de iluminación frontal y elevada que crea una pequeña sombra bajo la nariz con forma de mariposa y ayuda a estilizar el rostro.
¿Dónde se coloca la luz para hacer butterfly?
Lo habitual es colocarla frente al sujeto y algo por encima de los ojos, inclinada hacia abajo.
¿Qué modificador es mejor para luz butterfly?
El beauty dish es uno de los más clásicos para este esquema, aunque un softbox también puede funcionar muy bien si buscas una transición más suave.
¿Se puede hacer luz butterfly en casa?
Sí. Se puede practicar en una habitación pequeña siempre que controles la altura de la luz y el relleno del entorno.
¿Qué ratio de luz usar para una butterfly más suave?
Un ratio 2:1 suele ofrecer un resultado más suave y beauty. Si quieres más modelado, puedes subir hacia 4:1 o 8:1.
Conclusión
La luz butterfly o mariposa es uno de los mejores esquemas para aprender retrato limpio, favorecedor y con intención. Permite estilizar el rostro, resaltar pómulos y construir una imagen elegante con una configuración relativamente sencilla.
Si quieres mejorar tus retratos beauty, de moda o editoriales, este patrón es una muy buena base. Cuanto mejor entiendas cómo influyen la altura de la luz, el relleno y los ratios de 2:1, 4:1 y 8:1, más fácil te resultará ajustar el resultado según el estilo de retrato que busques.
Si quieres practicar este esquema con más control, empieza con un flash de estudio o luz continua, un softbox o beauty dish, un pie estable y un reflector: con ese equipo ya puedes construir una luz butterfly muy sólida y repetirla con más precisión.



