El bokeh en fotografía es la calidad estética del desenfoque, especialmente en las zonas fuera de foco del fondo o del primer plano. No se trata solo de que algo salga desenfocado, sino de cómo se ve ese desenfoque: más suave, más cremosa, más geométrica o más nerviosa según el objetivo, la apertura y la distancia entre cámara, sujeto y fondo.
Por eso, cuando alguien pregunta qué es el bokeh, en realidad suele querer saber dos cosas: qué significa y cómo conseguir ese fondo desenfocado tan atractivo en retratos, flores, detalles o fotografía creativa. En esta guía vamos a ver ambas.
Índice
- Qué es el bokeh en fotografía
- Para qué sirve el bokeh en una imagen
- Cómo conseguir bokeh en tus fotos
- Factores que afectan al bokeh
- Cómo influyen el objetivo y el diafragma
- Bokeh y retrato: por qué funciona tan bien
- Conclusión
Qué es el bokeh en fotografía
El bokeh es un término japonés que se usa para describir la apariencia del desenfoque en una fotografía. No se refiere al desenfoque como efecto técnico sin más, sino a su calidad visual.
Dos objetivos pueden ofrecer una profundidad de campo parecida y, sin embargo, producir un desenfoque muy distinto. Uno puede generar un fondo suave y agradable, mientras que otro crea un desenfoque más duro, más nervioso o con formas geométricas más marcadas.
Por eso, al valorar un objetivo, no solo importa qué tal resuelve la zona enfocada. También importa cómo dibuja lo que queda fuera de foco.

Para qué sirve el bokeh en una imagen
El bokeh ayuda a dirigir la atención hacia el sujeto principal. Nuestro ojo suele ir primero hacia lo más nítido, más brillante o más contrastado de la imagen, así que un fondo desenfocado hace que el sujeto gane protagonismo de forma natural.
Esto resulta muy útil en:
- retratos, para separar a la persona del fondo;
- fotografía de detalle, para destacar una zona concreta;
- fotografía callejera o de viajes, cuando quieres aislar al sujeto aunque haya mucho entorno;
- fotografía creativa, donde el desenfoque también forma parte del estilo visual.
En la práctica, un buen bokeh no solo “desenfoca”: también ordena visualmente la escena.
Cómo conseguir bokeh en tus fotos
Si quieres lograr un fondo desenfocado atractivo, hay varias formas de favorecer el bokeh:
- Usa aperturas amplias, como f/1.4, f/1.8, f/2 o f/2.8.
- Acerca la cámara al sujeto.
- Separa el sujeto del fondo todo lo posible.
- Utiliza focales medias o largas, especialmente retrateras o teleobjetivos.
- Busca fondos con luces, texturas o puntos brillantes, porque el bokeh se aprecia mucho más.
Los objetivos de focal fija luminosos suelen ser una de las mejores opciones para conseguir un bokeh atractivo, precisamente porque permiten trabajar con aperturas grandes y profundidades de campo muy reducidas.


Factores que afectan al bokeh
El bokeh está muy relacionado con la profundidad de campo, pero no depende solo de ella. Hay varios factores que lo condicionan:
- Apertura del diafragma: cuanto más abierta, más evidente suele ser el desenfoque.
- Distancia focal: las focales más largas tienden a comprimir la escena y ayudan a aislar mejor al sujeto.
- Distancia entre cámara y sujeto: cuanto más cerca estés del sujeto, más fácil es desenfocar el fondo.
- Distancia entre sujeto y fondo: cuanto más alejado esté el fondo, más desenfocado aparecerá.
En otras palabras: para conseguir más bokeh, normalmente interesa trabajar cerca del sujeto, con apertura amplia y con el fondo bastante separado.


Cómo influyen el objetivo y el diafragma
La calidad del bokeh depende mucho del diseño del objetivo. No todos los objetivos desenfocan igual, incluso aunque uses la misma apertura.
Uno de los elementos más importantes es el diafragma. Cuantas más láminas tenga y cuanto más circular sea su forma, más redondo y suave suele verse el desenfoque, sobre todo en luces puntuales del fondo.
En cambio, cuando el diafragma tiene menos láminas o una forma menos redondeada, las zonas desenfocadas pueden aparecer con formas más poligonales y un aspecto menos suave.

También influye la construcción óptica, el pulido de las lentes y la forma en que el objetivo corrige aberraciones. Por eso hay objetivos conocidos no solo por ser nítidos, sino también por tener un desenfoque especialmente bonito.
Bokeh y retrato: por qué funciona tan bien
Uno de los usos más habituales del bokeh es el retrato. Un fondo desenfocado ayuda a que la persona destaque mejor, evita distracciones y da una sensación más profesional a la imagen.
Además, permite trabajar en una misma localización obteniendo fondos visualmente distintos según cambies la focal, la distancia o la apertura. Por eso el bokeh es tan importante en retratos, fotografía social y sesiones en exterior.
Si quieres potenciarlo, una combinación muy agradecida suele ser esta: objetivo luminoso + sujeto separado del fondo + apertura amplia.
Conclusión
El bokeh en fotografía no es simplemente desenfoque: es la calidad estética de ese desenfoque. Entenderlo te ayuda a elegir mejor tus objetivos, a decidir cómo colocar al sujeto y a crear imágenes con más intención visual.
Si quieres conseguir un bokeh atractivo, recuerda esta idea: apertura amplia, sujeto cerca, fondo lejano y un objetivo que dibuje bien el desenfoque. A partir de ahí, el resto es cuestión de práctica y de gusto visual.
Texto, fotos e ilustraciones Felipe Passolas (c). Todos los derechos reservados.